Dirección y guión: Majid M
ajidi
Interpretación: Mohsen Ramezani (Mohammad), Hossein Mahjub (Hashem), Elham Sharim (Hanyeh), Farahnaz Safari (Bahareh), Mohammad Rahmaney (Maestro). Producción: Mehdi Karimi. Música: Alireza Kohandairi. Fotografía: Mohammad Davoodi. Montaje: Hassan Hassandoost
Irán. 1999. 90 min
Majidi nos ofrece una joya, tan rica y emotiva como su anterior película Niños del Cielo, y fiel a la estética e historias propias de la cinematografía iraní. El Color del Paraíso es cine en estado puro, a la vez emoción contenida y sentimientos desbocados, cuadros de color exuberante y primeros planos inquietantes, movimientos de cámara pausados y efectos especiales atrevidos. Pero es, sobre todo, una historia de búsqueda y superación. Cuenta la historia de Mohammad, un niño ciego que después de acabar el curso en una escuela especial de Teherán va a pasar las vacaciones de verano con su familia: su padre viudo, su abuela y sus dos hermanas. Mohammad es un chico muy inquieto y quiere conocer el mundo que le rodea, aunque sea mediante los sentidos que le quedan. Sin embargo su padre quiere rehacer su vida con otra mujer y considera injusto, y un obstáculo, tener que hacerse cargo de él.
Una de las grandezas de esta película, además de la propia historia, es la belleza de sus imágenes. Resulta paradójico que un ciego sea quien nos muestre la hermosura del mundo, pero Mohammad es capaz de ver con sus oídos y sus manos, y sobre todo con su corazón, la perfección que a otros se nos escapa. A la postre, la ceguera física es sólo una limitación ante la verdadera ceguera de quien no sabe mirar.